Piedras renales

Figura 1. Esta fotografía muestra los cristales de ácido úrico en orina vistos con un microscopio. La birrefringencia bajo el microscopio de luz polarizada ayuda a discriminar entre los cristales de ácido úrico y otros tipos de cristales, pero es necesario el análisis bioquímico para confirmar su composición química.

Las piedras renales son frecuentes en la enfermedad de Lesch-Nyhan. Generalmente, su principal componente es el ácido úrico. Las piedras se desarrollan cuando los riñones tratan de reunir el ácido úrico en la vejiga, para que sea eliminado por la orina. Si no hay liquido suficiente en el sistema para arrastrar constantemente el ácido úrico y sus pequeños cristales (figura 1) hacia el exterior con la orina, las piedras van creciendo.

Las piedras son peligrosas porque pueden quedar  atascadas en el riñón o encallarse en los uréteres donde bloquean el flujo de la orina. Un signo de alarma en esta situación es el dolor. El dolor suele ser intenso, localizado generalmente en el flanco cerca del riñón, bajando hacia la zona baja del vientre y hacia la zona alta del muslo. El dolor puede ser intermitente, dependiendo de la localización y del movimiento de la piedra.

Si la orina no puede ser evacuada, el riñón no tiene donde deshacerse de ella y dejará de funcionar. Si el riñón permanece en esta situación durante mucho tiempo, degenera lentamente. La mayor parte de la gente tiene dos riñones y el otro puede continuar funcionando si uno esta bloqueado. Pero si los dos riñones se obstruyen aparece la insuficiencia renal. Esta es una situación  urgente, potencialmente mortal.

Afortunadamente, el desarrollo de las piedras renales puede prevenirse en la mayor parte de las situaciones mediante el tratamiento adecuado. Incluso si las piedras ya se han desarrollado, pueden ser eliminadas si se localizan. Para mas información vaya a la seccióne Tratamiento.